Historia

Es tradición distinguir al regiomontano por su conocimiento y aprecio de la buena carne. Bajo esta máxima de respeto al buen conocedor de su asador y a las amas de casa, Tender, se ocupó de saber elegir la mejor carne para cada ocasión y el concepto express de ofrecer todo lo que necesitas en un solo punto.

Como en el norte gustamos de utilizar palabras en inglés, se definió Tender, voz que tiene dos connotaciones, pronunciada fuera del anglicismo, tierna o suave,  es,  literal “tender”, acción de colgar o extender una cosa, que se conecta con la fundación del área metropolitana de Monterrey,  donde  radicó un grupo indígena seminómada; se dedicaban a la caza y presuntamente colgaban carne para deshidratarla; más tarde, con influencia prehispánica, la carne, fue el alimento que preparaban los indígenas de la región, cultivando desde entonces nuestro gusto.

Narra una leyenda que un pastor tuvo la necesidad de comerse a una de las crías que cuidaba. Limpió el cuerpo de la cría accidentada y lo asó en una fogata, generando la visión de la tradicional carne asada como platillo cultural.  Tender, de este modo, es alusivo a extender la carne, a la cualidad de cría tierna y a la suavidad para convertir la marca en el ritual de la convivencia regiomontana.

Por todo esto, podemos decir que la historia de nuestra marca está unida al reto de seguirnos sorprendiendo con nuestra propia manera de convivir y disfrutar de la carne, con ese alimento cultural por el que tenemos pasión. Si huele a carne asada, sentimos el aroma del orgullo; Tender nace para dar valor a las tradiciones y costumbres favoritas de todos los regios, es la carnicería que nos entiende y complace la pasión norteña.